Toda tu realidad exterior es un reflejo de tu interior. La causa de todo la que te está sucediendo o lo que estás viviendo ahora es el estado en el que está tu interior.

Por eso, todas las personas que están en tu vida o con las que interactúas, son espejos de ti mismo/a. Reflejan algo de tu interior!!

 

Seguro que en alguna ocasión has escuchado…. Lo que te molesta de alguien es algo de tí mismo/a que no quieres ver…..

Para mi no siempre es asi, y es importante que sepas que en el Espejo hay “MATICES”, ya que, pueden darse otro tipo de situaciones, Te explico…..

  • La primera situación es que, conoces a alguien y ves cosas en esa persona que te molestan. En esta situación lo que te está mostrando es tu Sombra, tu lado oscuro, esas cosas que tienes y no puedes ver. Estos espejos te ayudan a descubrir, aceptar e integrar estas partes en ti.
  • La segunda situación es que, ves cosas en esa persona que te molestan, pero en ningún momento puedes ver esto que te muestra en ti. Aquí cabe la posibilidad de que este Espejo te está mostrando lo contrario.

P ej…. Una persona te refleja la falta de respeto por las personas mayores. Y tú sientes que sí que tienes respeto hacia ellos/as. Por lo que en esta ocasión es posible que tú tengas exceso de respeto.

Los extremos no son buenos, lo que te muestra esta persona es que necesitas un equilibrio de esta situación en ti.

  • La tercera situación es que, te molestan cosas de una persona pero te das cuenta de que no es ninguno de los casos anteriores, por lo que, el Espejo te está mostrando tus expectativas diferentes a las de esta persona ó tus ganas de cambiar a esa persona ó que quieres controlar y manipular a dicha persona.
  • La cuarta situación es que, la persona te muestra algo que a ti te molesta, tú no haces lo que esta persona te hace a ti, pero sí que ves que ésto lo haces tú a terceras personas.

Si eres consciente del Espejo te puede traer beneficios, si lo aplicas en tu vida:

  • Te ayuda a conocerte más profundamente.
  • Empiezas a descubrir, integrar y aceptar tu sombra.
  • Practicas la empatía.
  • Te hace más compasivo, humano, humilde porque en el fondo, todos nos parecemos mucho.
  • Te liberas del papel de víctima, dejando de ceder tu poder a otros y te haces cargo de tus acciones. Te responsabilizas de ti mismo/a.
  • Te vas equilibrando haciéndote mejor persona.
  • Te haces mucho más sabio/a y libre.

 

Priscila Méndez