3 febrero, 2018

Bajar la madre o el Pomo

Tradición Popular Canaria “Bajar la Madre o el Pomo”

El masaje abdominal, que antiguamente se denominaba “Arreglar la madre “desarretada”, “esconchabada”  o el pomo “descompuesto”

En la actualidad sigue siendo una técnica tan eficaz como en aquellos tiempos aunque muy poco extendida y conocida.

En los tiempos en los que no existían médicos de familia ni psicólogos todo el mundo conocía a los sanadores de cada pueblo o barrio.

Cuando había alguien en la familia que perdía las ganas de comer, estaba triste, apático y no tenía apetencia por nada, era el momento de arreglarle la madre o el pomo, según el género del afectado.  Entonces se hablaba de sustos “superpuestos” que provocaban sueños confusos y malos, y un peso en la boca del estomago que te provocaba falta de apetito debido a los sobresaltos de la vida.

¿Qué pasaría si un humilde masaje abdominal (o automasaje abdominal) fuera, en algunos casos, un buen sustituto, o un buen complemento, de los relajantes químicos y de los ansiolíticos y antidepresivos?

¿Y si cuando estamos ansiosos o deprimidos, en lugar de intentar obtener circunstancias externas ideales, empezamos por controlar el interior: nuestra fisiología?

El estado de ánimo se encuentra en el estómago

En todas las culturas antiguas y modernas se ha tenido la conciencia, al menos popular, de que nuestras tripas y corazón son capaces de experimentar emociones.

Al recibir una buena noticia, un cosquilleo placentero invade la barriga. Por el contrario, las situaciones de tensión, miedo o aflicción hacen que el estómago se encoja. La repulsión hacia algo o alguien puede llegar a producir náuseas e incluso provocar el vómito.

Sentimos las emociones en el cuerpo, no en la cabeza

Decimos que “tenemos el miedo en el cuerpo (miedo)” “sentimos el corazón ligero (felicidad)” “nos repatean los higadillos (rabia)” “no se nos mueve una tripa (indiferencia)” “Tenemos un nudo en el estómago (tensión)” “Hacemos de tripas corazón (contrariedad)”…….

Como en otras muchas culturas, en Canarias se practicaba tradicionalmente el masaje abdominal. En palabras de Gregorio Barreto Viñoly, cronista de Haría. Lanzarote (1935)

“Existió otra forma de curanderismo que se denominaba la cura del pomo, y es que esta enfermedad del pomo venía originada, en el fondo, por un estado de nerviosismo incontrolado, que provocaba en la persona que lo sufría un miedo enorme y una impotencia ante todo, naturalmente que los signos básicos de una depresión, pero al no haber médicos especialistas, se trataban a nivel de curanderos.

Los curanderos decían que el paciente tiene la máquina fuera de su sitio, o sea, que los latidos estaban descontrolados y no centrados a nivel del ombligo, o tiene la madre descompuesta, y algunos otros términos para definir este mal, pero que al fin salían adelante”

 

Duración de la sesión: Aproximadamente 45 min

*Es necesario venir a la sesión en ayunas o 2 horas después de haber realizado una de las comidas principales*

 

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