24 mayo, 2018

Aromaterapia

Qué es la Aromaterapia

La Aromaterapia es el uso de los aceites esenciales con fines terapéuticos.

Con los avances tecnológicos de los tiempos modernos se han podido llevar a cabo numerosas investigaciones científicas que demuestran la eficiencia de los aceites esenciales sobretodo para combatir infecciones y principalmente como alternativa a los antibióticos cuando estos no dan resultados satisfactorios.

Origen de la Aromaterapia

La medicina popular ha usado desde siempre las plantas aromáticas. Hace 40000 años los aborígenes australianos ya las usaban para enfrentar las duras condiciones de vida.

Los egipcios, los griegos, los romanos, los hebreos y los árabes ya conocían las numerosas propiedades de las plantas aromáticas y las usaron en ungüentos, lociones, infusiones, etc. En la China, la India y en África también se conocían numerosos usos y aplicaciones.

Durante siglos el uso de plantas aromáticas fue el único remedio conocido para combatir epidemias. Pero la humanidad tuvo que esperar hasta el siglo 10 para que el primer aceite esencial puro fuera extraído por destilación por corriente de vapor. Lo consiguió un gran médico y filósofo persa: Avicena (980 – 1037). Creó un alambique especialmente para ello. Este medico escribió numerosas obras médicas donde los aceites esenciales siempre tuvieron una gran cabida. Después de un tiempo en auge la medicina basada en plantas quedó en el olvido.

A principios del siglo XX unos investigadores demostraron el poder antiséptico de los aceites esenciales. Fue un perfumista francés, Gattefossé  quién empezó a investigar y a estudiar las propiedades terapéuticas de los aceites esenciales y fue un médico, el Dr. Valnet, también francés quién popularizo la Aromaterapia. Sin embargo y a pesar de su incuestionable eficacia, la Aromaterapia no recibió en aquella época la acogida que se merecía, en parte por la falta de conocimiento científico y por la dura competencia a nivel económico de los productos químicos de síntesis.

Hoy día gracias a algunos médicos, investigadores y laboratorios farmacéuticos se está dando un nuevo impulso al uso de los aceites esenciales. En Francia y en Bélgica se encuentran en la mayoría de las farmacias y se recomiendan ampliamente para tratar dolencias de diferente índole.

¿Qué son los aceites esenciales?

Los aceites esenciales son líquidos volátiles odorantes extraídos de plantas y árboles aromáticos. No todas las plantas o árboles contienen moléculas aromáticas. El método de extracción principal es por destilación por corriente de vapor. Los aceites esenciales se extraen de distintas partes de la planta o árbol: corteza, resina, hojas, flores, de las raíces, planta entera o de las semillas según el caso.

La composición bioquímica de los aceites esenciales es extremadamente compleja, algunos contienen centenares de compuestos químicos. Es esta complejidad la que les confieren numerosas propiedades terapéuticas como es el caso de la lavanda oficinal.

Muchos aceites no terapéuticos tienen sólo 10% de la planta que ofrecen, diluido en aceites vehiculares u otros químicos, sin embargo pueden declarar legalmente en su etiqueta que son puros.

Un aceite de grado terapéutico consigue un 100% de pureza gracias al uso de plantas de calidad y una preparación meticulosa, libre de agentes químicos y moléculas sintéticas.

Los aceites esenciales de grado terapéutico son probados en cromatografía de gases para garantizar que no están adulterados ni mezclados y están libres de químicos, pesticidas y metales dañinos.

Propiedades terapéuticas de los aceites esenciales

La complejidad de los aceites esenciales les confiere la particularidad única de poder actuar de forma global tanto sobre el cuerpo como sobre la mente:

  • Interactúan de una forma muy particular a través de nuestro sentido del olfato y viajando hacia los órganos afines a través de nuestra circulación sanguínea.
  • Los aceites esenciales son unos maravillosos aliados. Ayudan al cuerpo de distintas formas según lo que se necesite: regulan, estimulan o equilibran.
  • Algunos aceites esenciales tienen una particular afinidad con un determinado órgano (por ejemplo la esencia de  limón es un gran aliado del hígado, el eucalipto lo es de las vías respiratorias, etc.).
  • Combaten bacterias, microbios o virus, respetando y regenerando la flora intestinal (contrariamente a los antibióticos).
  • Todos los aceites esenciales son, en mayor o menor medida antisépticos, antibacterianos, antimicrobianos. Muchos son potentes antivirales y estimulan el sistema inmunitario.
  • Encontramos otras propiedades interesantes tales como anti-inflamatorias, analgésicas, calmantes, expectorantes, tonificantes, digestivas, y numerosas propiedades con acciones dermatológicas (astringente, manchas, cicatrices, radioprotector, etc.)
  • La fragancia de algunos aceites esenciales favorece el estado de ánimo (Bergamota), reequilibra emocionalmente (Ravintsara) y ayudan a combatir la ansiedad y el estrés (Naranja, Mandarina, Lavanda entre otros).

Aplicaciones de la Aromaterapia

Los aceites esenciales tienen diferentes aplicaciones. Las más habituales son los masajes, los baños, los cuidados de belleza, la inhalación directa y la difusión atmosférica.

La vía oral es una forma poco extendida en España debido principalmente a la necesidad de ingerir aceites esenciales bajo supervisión médica o por recomendación de un especialista.

Contraindicaciones de la Aromaterapia

No todo son beneficios en la aromaterapia, ya que debido a la alta concentración de los aceites esenciales, es conveniente tener en cuenta una serie de precauciones a la hora de su utilización. Por ejemplo, no es recomendable aplicarlos en estado puro sobre la piel, ya que pueden producir quemaduras, por lo que es necesario diluirlos en agua o en otros aceites denominados bases.

Tampoco es bueno que entren en contacto con los ojos o ingerirlos. En el caso de los niños, siempre se deben emplear con mucha moderación y bajo supervisión médica. En cuanto a las mujeres embarazadas, no es conveniente que se sometan a este tipo de terapia porque algunos aceites pueden provocar contracciones uterinas.

Es importante ponerse siempre en manos de especialistas, que dominen la técnica y sepan qué aceites son los más apropiados para tratar nuestra afección. Además, es necesario asegurarse de que no tengamos alergia a los productos que se van a emplear durante la sesión, porque aunque se trate de sustancias naturales, también nos pueden provocar una reacción alérgica.

Siempre, por supuesto, se debe informar al aromaterapeuta si padecemos alguna enfermedad o trastorno, o si estamos siguiendo un tratamiento médico. Las personas con patologías del aparato respiratorio, como asma o enfermedades pulmonares crónicas deben consultar a su médico sobre la conveniencia de acudir a estas sesiones.

Descargo de Responsabilidad

Aunque sin lugar a dudas los aceites esenciales tienen propiedades curativas, estos no se pueden utilizar para automedicarse y tratar cualquier tipo de enfermedad física, mental o cualquier otro problema de salud. No se recomienda el uso de aceites esenciales como sustituto de la atención médica. El contenido de esta página web es sólo para fines informativos. La información de esta página web no debe utilizarse para auto diagnosticar cualquier condición médica o tratar cualquier problema de salud o enfermedad.

Consulte con su médico si tiene alguna duda y siempre consulte con su médico antes de cambiar los medicamentos o las prácticas curativas prescritas. La información proporcionada en esta página web no pretende sustituir el consejo proporcionado por su médico. La información proporcionada tampoco pretende prescribir o ser tomada como consejo médico.

La información relacionada con los beneficios relacionados con la salud de los aceites esenciales no está destinada para diagnosticar, tratar, curar o prevenir enfermedad alguna.

Las recomendaciones de esta página web son válidas únicamente para los aceites esenciales de grado terapéutico de la marca Young Living.

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